Hecho en Centroamérica 2012

Durante 2012, “Hecho en Centroamérica” – un espacio de alianzas entre los agentes culturales a favor del desarrollo de las músicas centroamericanas-, se concentra en acciones de intercambio regional y de promoción internacional.

En lo que a la presencia de la región en el mundo, grupos de gestores y representantes asistimos a la Feria Internacional de la Música de Guadalajara (mayo) y lo haremos a CIRCULART, el Mercado de las Artes Escénicas en Medellín (1-4 de noviembre). Además, en marzo de 2012, se generó el Primer Mercado Centroamericano de la Música impulsado por la Red Centroamericana de Sellos Musicales -formada por Papaya Music, Costa Norte Records, Moka Discos, Stonetree Records-.

Estos esfuerzos han sido posibles gracias a la movilización e inversión de algunas de las experiencias más consolidadas de la región: desde la Red Centroamericana de Sellos a un grupo cada vez más activo de los agentes de las nuevas generaciones de las músicas urbanas emergentes.

Estas generaciones ocupan cada vez con más fuerza y autonomía la escena local con acciones como “Por Amor a la Música, una semana sin covers” (El Salvador), programaciones como La Luna Alterna (Homduras) y la organización de las bandas costarricenses.

Se trata de un movimiento que  se articula y formaliza actualmente de forma autogestiva. El Colectivo Indie-Híbrido Producciones en El Salvador, UPE Colectivo Bandas (Red Costa Rica en ese país), la acción de promotores y sellos independientes como Automata Records (Costa Rica), el sello Bajo Presión (Guatemala), la Fundación Tocando Madera y N Producciones (Panamá), el Colectivo Alterna de Honduras o Crack Creativos (Nicaragua). Son parte de este nuevo aire,  instituciones y esfuerzos institucionales como el Proyecto ZOM de Guatemala y otros.

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El Salvador, Guatemala y Honduras en la FIM

“Solo el recaudo no llena….”

Recaudo: Dícese del aderezo líquido usado para condimentar carnes. (Con él se ensopa la tortilla cuando no hay de otra).
1. m. Acción de recaudar. Es decir
a) tr. Cobrar o percibir dinero (algo que queremos para los músicos).
b) Asegurar, poner o tener en custodia, guardar (lo que queremos para nuestras músicas).
c). Alcanzar, conseguir con instancias o súplicas lo que se desea (caso de que no logremos lo anterior muy pronto)
2. m. Precaución, cuidado.
3. m. a buen ~, o a ~. locs. advs. Bien custodiado, con seguridad. Estar, poner a buen recaudo. Cuidarnos pues.

“Comé tortilla solo el recaudo no llena….” son las palabras con las que  las madres, tías y abuelas de cierta edad advierten a los niños/as y jóvenes guanacos, chapines y catrachos sobre el deficit de maíz en su alimentación. Opinan con voz ilustrada “te va a faltar calcio y vas a quedarte pechito (seco, flaquito, debilucho..)”. Así entienden en su sabiduría popular que hay riesgo cuando dejás de comer lo que es tuyo y le das la espalda a tus nutrientes.

A modo de catálogo nutritivo los colectivos de gestión Hibrido Producciones, Colectivo Indie de El Salvador, Bajo Presión Records de Guatemala y Colectivo Alterna de Honduras,  curaron una dosis imperdible y nutritiva de la música actual de esos países.

Es una muestra representativa de generaciones que entre intensas migraciones, desafíos diversos pero sobre todo ganas de vivir, exploran el sentido y su quién soy existencial y musical lo mismo entre recaudo y pupusas de loroco que entre hamburguesas y signos del Norte. ¿Cómo no si casi no hay quien no tenga familiares allá?…..A ritmo de ska, reggae, rock alternativo, jazz latino y fusión,  surf punk, metal y preguntas sobre el xuc los colegas de hoy nos hacen evidente que el tema identitario es un laberinto-rompecabezas cada vez más abigarrado cuya solución e invención es siempre necesaria pero propia a cada generación y circunstancia.

Las bandas y el triángulo Norte

Este primer catálogo reúne 5-6 bandas de Guatemala, Honduras y El Salvador, tres países centroamericanos que tienen particular cercanía geográfica (4 horas entre Ciudad Guatemala y San Salvador, 4 horas de cualquiera de las capitales a una ciudad fronteriza donde sentarse a oír música es posible). La selección, a cargo de Colectivo Alterna de Honduras, Hibrido e Indie Collective en El Salvador y Bajo Presión de Guatemala  reúne propuestas de trayectoria, madurez y desarrollo musical que desde la escena nacional han logrado proyección internacional.

Alternativas para la gestión

El catálogo es producto de  un laboratorio de autogestión y economía solidaria para la integración y la promoción artística. El ejercicio, del que participan actualmente gestores culturales, bandas y organizaciones colectivas de esos tres países en un proceso y las bandas de Costa Rica en uno iniciado apenas posteriormente, alimentará – a modo de buen maíz- los esfuerzos de colaboración que los agentes musicales centroamericanos se proponen para el desarrollo de su industria para poner a buen recaudo y engordar nuestras expresiones tradicionales, híbridas, lunáticas y mágicas….

Como sabe casi todo el mundo (no todo, claro, pero sí quienes conocen la escena centroamericana) -cuando de programación de la música original de la región se trata- la Luna, Casa y Arte es un satélite que  ilumina desde Colonia Centroamérica en El Salvador, hay una Caramba suelta en Tegucigalpa que acaba de vivir un hictus y renace, un Mundo Loco en Costa Rica y una Maga en Guatemala. Este es el lado de nombres shamánicos y mágicos. Del lado de los que tienen nombres más clásicos tenemos Café Jazz y Trova Jazz (Guatemala), Rayuela (Panamá)…Enfin, va creciendo la escena y los emprendedores que se comprometen con ella,  no cejan.

Identidades y sed por nuestras músicas

Juntos hacen el milagros galáctico de que  nuestra música suene y no truene a pesar de la falta de particioantes clave: los medios de comunicación que, con honrosas excepciones, no siempre entienden su importante papel. En todo caso,  tocamos madera -junto a Yigo Sugasti de Tocando Madera en Panamá- y trabajaremos para que la suerte y el empeño nos sigan acompañando mientras cautivamos y nos dejamos cautivar por la fuerza de los propios públicos locales que en redes sociales y conciertos expresan interés y amor por la música que sienten suya.

Y es que no solo la música tiene identidad y se produce según cada contexto…también los modelos de gestión son diversos. Hoy las bandas (con sus colores a loroco, guitarra eléctrica, poesía y especies en flor) y sus gestores (organizando empacando y asegurando llevar esos nutrientes a la mesa de nuestras calles, salas y bares) innovan también, crean formas de hacer.

En este ejercicio la creatividad va de punta a punta y son músicos-gestores buena parte de los responsables. De ese fenomeno hablaremos en otra entrada.

Las bandas del catálogo son:

EL SALVADOR

  • Metamorfosis
  • Adhesivo
  • Akumal
  • Friguey
  • Polly Class
  • Gestores: Indie Collective,  Hibrido Producciones

HONDURAS

  • Pez Luna
  • Cola Macana
  • Aeronauta
  • Ecos de Dioses
  • Vendetta
  • Sueño Digviana
  • Colectivo Alterna

GUATEMALA

  • Bajo Presion Records
  • Los Tiros
  • Woodser
  • The Killer Tomato
  • Xb’Alanke
  • Cósmica

Tenemos aquí un catálogo nutritivo de bandas de El Salvador, Guatemala y Honduras.

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El papel de los festivales y mercados: naranjas, arboles y bosque

Una figura que es útil para explicar sistémicamente (es decir de forma integral y encadenando los desafíos) el desarrollo de la industria musical -y de otros sectores de cultura- es  la figura del árbol y del ecosistema: no es lo mismo preocuparse por la producción de las naranjas que por la existencia del árbol o, más ampliamente, del bosque o ecosistema al que pertenece el árbol.

Es una simplificación pero puede ayudarnos como encuadre:

  • los agentes creativos producen naranjas (artistas, producciones, conciertos, eventos puntuales)
  • los agentes gestores producen ramas y troncos, al generar por ejemplo: series, eventos, espacios permanentes, empresas de circulación, distribución, pensando la gestión de carrera de los artistas
  • los programas de desarrollo serian los encargados de articular eso en encadenamientos sostenibles, en “clusters”, conglomerados o sistemas productivos locales que generen cadenas de valor reales y sustentables. Es decir en ecosistemas productivos, en industria.

Estos encadenamientos no son, como fue con la industria del auto o del disco analógico,  fordistas (es decir lineales, causales o cajoneras) y que se puedan explicar secuencialmente: empezamos por encontrar el talento o el diseño, desarrollarlo y programar un proceso, luego poner una canción y otra como quien pone un tornillo de una carrocería hasta el producto final que solo entonces está listo para su mercadeo o distribución.

Hoy todo eso cambió y por completo. Gracias a la nueva tecnología, un artista puede hacer su canción con los fans, pedirles construi con él el orden de su próxima producción o ser descubierto sin pasar por ua gran caompañía. No es que todo es más fácil, sin duda es diferente.

Todo importa

Cuando hablamos de cultura y intentamos mirar la realidad integralmente, tratamos con sistemas productivos complejos en los que tanto valen la abejita que lleva polen entre sus paticas como la ceiba de 300 años o, incluso, la foto satelital que permite notar la defoestación o los impactos del cambio climático. En general, necesitamos un abordaje sostenible, ecológico, de corresponsabilidades variadas.

Esto quiere decir que, no importa en que eslabón de la industria nos encontremos, debemos asumir responsabilidad consciente  al menos sobre el patrimonio o recursos de base (las tradiciones musicales diversas, las condiciones en que son cultivadas por las comunidades y reapropiadas por cada nueva generación) de los que se nutre la productividad cultural y con el impacto de los diferentes modelos de negocio.

Y es que algunos modelos de negocio -con sus esquemas- son altamente depredadores.

También que la fertilidad  y salud del sistema productivo de la cultura depende tanto del producto nuevo e híbrido que viaja y muta y se refresca en el intercambio (en los géneros que se encaminan al nicho del world music por ejemplo) , como el patrimonio sustantivo originario de cada cultura y tradición como las enormes  posibilidades de comunicación de las nuevas tecnologías y la Internet.

¿Qué es y para qué sirve un mercado o un festival en ese contexto de ideas?

Un intermedio entre ramas y tronco, entre tronco y raíces para que se proyecten, quizas parte de la savia que conecta. un espacio de conexiones y contaminaciones, de polen regado para que cada quien absorba y se lleve lo que necesita.  Un espacio de fertilidad. En otras entradas de este portal nos referimos a varios casos, entre ellos el Primer Mercado Centroamericano de la Música.

Principales desafios a futuro de nuestra visión

  1. Lograr mayor incidencia en decisores e instituciones que  aporten o co-inviertan en el proceso de desarrollo sobre todo ante el deslave de la cooperación. Tanto instituciones locales de desarrollo como emprendedores deben asumir su parte y no solo esperar que alguien invierta por ellos)
  2. Apuntalar integralmente la comunicación de los procesos asociados a esta visión (interna entre los agentes), externa (con redes y potenciales socios), hacia al público general y el posicionamiento del tema en la agenda pública. Lo determinante aquí es que se trate de un proceso conectado al proyecto de los agentes reales, no solo como oportunidad de ponerse flores en el ojal.
  3. Continuar con la construcción técnica de modelos de gestión concretos y viables.

Una visión incubada pero aún no socializada

La socialización de esta visión tiene dos grandes desafíos:

  1. Lograr una paltaforma de comunicación sostenida que trascienda  los eventos puntuales a partir de una  base de trabajo o alianza plural, democrática, no dirigista ni monopólica en su estrategia de branding. La idea es que esto sirva a cada emprendedor, grupo, comunidad interesada. Son las partes de un colectivo las que lo hacemos rico.
  2. Se trata de un proceso de incubación de mediano y largo plazo. Algunos aspectos son relativamente lentos lo que no siempre es 100%  atractivo para la mayoría de los actores interesados que tienen una visión más pragmática pues producen en las naranjas y las ramas.

Está sin embargo cada vez más articulada y cada experiencia es una pildora de experimentación o puesta en práctica de esa visión.

El rol de los agentes independientes

Los agentes independientes deben entonces articular respuestas estructurales que: 1) les pemitan mejorar sus condiciones de sobrevivencia y amplias posibilidades de desarrollo, 2) sensibilizar, incidir e interesar a las instituciones y aliados que requieren para crecer y generar marcos de desarrollo reales. Es decir nos toca asumir protagonismos en el impulso, ejecución e inversión de Programas de desarrollo estructurales.

Un aprendizaje con marca de origen “Hecho en Centroamérica”

Entendemos que estamos haciéndonos la misma pregunta que los ambientalistas pusieron en la mesa hace ya años en relación con el desarrollo sostenible y el patrimonio natural. Lo hacemos ahora con las industrias y la diversidad cultural. La buena respuesta solo es posible articulándonos entre nosotros, desarrollándonos tanto hacia dentro (de nuestros países, de nuestra región) como en la cadena de valor de lo local a lo internacional. En eso andamos…haciendo música y desarrollo en Centroamérica.

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